Es Carrandi uno de los más atractivos y pintorescos pueblos del concejo de Colunga. Situado en una altiplanicie, en un estratégico emplazamiento entre los ríos Canciu y Espasa, con el mar Cantábrico casi a sus pies, al N., y el sistema montañoso prelitoral, actualmente reserva de caza y espacio protegido de la sierra de El Sueve, con el mítico picu Pienzu (1.159 m.) al S., casi encima mismo de las casas, es sin duda Carrandi un perfecto balcón sobre el mar y la montaña, perfecta atalaya desde donde la panorámica que podremos divisar es realmente impresionante, tanto de costa, con playas y pueblos, como de interior. Podremos contemplar desde Carrandi seis concejos asturianos en una amplia extensión. Tradicionalmente Carrandi siempre fue un pueblo que vivió de la agricultura y de la ganadería, aunque antiguamente, hasta el año 1965 en que cerraron las últimas minas, también la minería formó parte importante de la vida del pueblo y de los pueblos de alrededor.

Las casas están rodeadas de pomaradas y fincas y los bosques rodean el pueblo. La fauna y la flora son ricas y abundantes, pudiendo contemplar numerosas especies. Es, sin duda, un verdadero paraíso para los amantes de la naturaleza. De amplia tradición montañera, Carrandi es el lugar de inicio y final del sendero P.R. AS-75, primero homologado oficialmente en el oriente de Asturias. Cuenta asimismo con numerosas rutas de montaña que parten o llegan a esta localidad, tanto rutas montañeras puras, que tienen el Puertu de El Sueve como protagonista, como rutas fáciles de senderismo y bicicleta de montaña, no menos vistosas y sí fáciles de realizar por cualquier persona. Asimismo, para los amantes del cicloturismo hay varios circuitos totalmente asfaltados y altamente espectaculares, incluso con el internacional puerto de El Fitu y Lagos de Covadonga como protagonistas.



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La curuxa del Sueve La curuxa del Sueve La curuxa del Sueve La curuxa del Sueve La curuxa del Sueve


Curiosamente el nombre de Carrandi tiene algo que ver con su ubicación. Así, proviene del nombre compuesto de la inicial euskera CAR (que denota altura), y ARR (roca, peña), junto a la palabra ANDÍA (grande), por lo que quedaría en roca, peña, alta, grande.

El pueblo de Carrandi es diferente, su aire es especial, algo se nota en el ambiente que nos hace sentirnos distintos. Quizás las panorámicas amplias y espectaculares de mar y montaña, que de nuestro querido mar Cantábrico y de nuestro encantado Puertu de El Sueve presenciamos dándonos siempre el aire de cara. Si ya de por sí el aire de Asturias es gratificante, el aire de Carrandi es especial. Aire en estado salvaje, claro y puro, que hace rebosar los olores a hierba caliente, o a hierba mojada. Olor a orbayu, esa fina lluvia que apenas se nota pero que moja, que llega y se va. Olor a espuma y ocle del mar Cantábrico. Olor a niebla, a borrina del Puertu de El Sueve. Olor a humo de cocina y chimenea. Olor a madera de monte. Olor a flores, a muchas y variadas flores. Olor a sidra y a hogar. Olor a madera, a madreñas y guadañas. Aquí todo es diferente y Carrandi, único. El aire también nos acerca el sonido de los cencerros, la proximidad del ganado. Nadie debe de extrañarse que el instrumento musical asturiano más tradicional, la gaita, necesite llenarse de aire o que nuestra bebida más tradicional y familiar, la sidra, exija un último vuelo para alcanzar su plenitud.



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